Alianza Lima ha salido campeón de forma contundente. Olvídese de romanticismos o gustos por un determinado estilo de juego. Todo eso va en otro análisis. El cuadro íntimo fue el mejor de todos esta temporada. No lo decimos nosotros sino los números y las estadísticas, que son irrefutables. Por eso, aquí le presentamos cinco razones que argumentan el campeonato logrado por los blanquiazules después de once años, aunque se sigan escuchando los lloriqueos del técnico de Garcilaso, Marcelo Grioni. “Nos robaron el Apertura”, grita el argentino sin poder sustentar sus palabras.
—Eficacia y equilibrio—
“Alianza Lima necesita un título, no jugar lindo”, dijo Pablo Bengoechea el 15 de noviembre del 2016.
En su presentación oficial como técnico aliancista, el uruguayo tenía claro cuáles eran las prioridades de su equipo. Que juegue bien y no necesariamente bonito. Que no avasalle a sus rivales con 10 jugadas claras de gol por partido, sino que sea eficaz. Que llegue al área rival y mate. Que la posesión no importa si es estéril. El uruguayo creyó plenamente en esa filosofía, la misma que puede ser incompatible con el ADN del hincha blanquiazul, pero quién es capaz de juzgarlo ahora con el título en la mano.
A lo largo del año, Alianza Lima fue el equipo que menos perdió, con nueve encuentros –junto a Garcilaso–, es el que más puntos hizo en la tabla acumulada (87 unidades) y salió campeón sin la necesidad de jugar el play off. Con esos argumentos es imposible menospreciar los métodos del ‘Profesor’ que dio clases de eficacia.
—Eficacia y equilibrio—
“Alianza Lima necesita un título, no jugar lindo”, dijo Pablo Bengoechea el 15 de noviembre del 2016.
En su presentación oficial como técnico aliancista, el uruguayo tenía claro cuáles eran las prioridades de su equipo. Que juegue bien y no necesariamente bonito. Que no avasalle a sus rivales con 10 jugadas claras de gol por partido, sino que sea eficaz. Que llegue al área rival y mate. Que la posesión no importa si es estéril. El uruguayo creyó plenamente en esa filosofía, la misma que puede ser incompatible con el ADN del hincha blanquiazul, pero quién es capaz de juzgarlo ahora con el título en la mano.
A lo largo del año, Alianza Lima fue el equipo que menos perdió, con nueve encuentros –junto a Garcilaso–, es el que más puntos hizo en la tabla acumulada (87 unidades) y salió campeón sin la necesidad de jugar el play off. Con esos argumentos es imposible menospreciar los métodos del ‘Profesor’ que dio clases de eficacia.
—Refuerzos a la medida—
Las correctas elecciones de los refuerzos le han dado el título a Alianza. Bengoechea no arriesgó y depositó su confianza en viejos conocidos. No fue coincidencia que Luis Ramírez, Rinaldo Cruzado y Carlos Ascues hayan sido la columna de su equipo. A los tres los tuvo en su corto paso como técnico de la selección peruana. Los conocía a la perfección y sabía cómo explotar sus virtudes (el Ascues volante es cosecha suya).
Entre ‘Cachito’ (8 goles), el ‘Patrón’ (4) y ‘Ri’ (3) sumaron 15 anotaciones. No fue cuestión de azar tampoco que haya permitido, entre cuestionamientos por su bajo promedio de gol en los últimos años, la llegada de Gabriel Leyes. El ‘9’ anotó los dos tantos del título. No nos olvidemos de Luis Aguiar, goleador con 15 dianas y de Gonzalo Godoy, un pilar defensivo y autor del importantísimo tanto a San Martín a fines del Apertura. A ambos los dirigió en Peñarol. Los refuerzos que pidió calzaron a la medida de lo que buscaba en sus planteamientos tácticos.
—La casa manda—
Alianza convirtió Matute en una fortaleza infranqueable, como manda la famosa media inglesa: ganar de local y robar puntos de visita para lograr el éxito. En toda la temporada del Descentralizado, entre el Torneo de Verano, el Apertura y el Clausura, los de Bengoechea se mantuvieron invictos en el Alejandro Villanueva durante 22 partidos con 16 triunfos y 6 empates. Habían perdido la mística de locales en los últimos años, pero con el ‘Profesor’ Matute volvió a ser terreno blanquiazul.
—A la uruguaya—
Aunque mucho se criticó en un inicio el ‘estilo uruguayo’ impuesto en esta temporada, los resultados le dan la razón al comando técnico charrúa. Se suele decir que los buenos equipos se arman de atrás para adelante, y esta versión aliancista es un buen ejemplo. Bengoechea se preocupó primero por mantener el cero en su arco y consiguió que los blanquiazules fueran el cuadro menos batido del Descentralizado (41 tantos, igual que UTC).
En ello influyó la figura de Butrón, quien con 40 años hizo una temporada espectacular. Aportó experiencia y seguridad, y supo ordenar una zaga que contó con Godoy, Araujo, Fuentes y Riojas, los centrales que le dieron solidez al fondo íntimo.
—Orden—
El cierre del año dirá que no quedaron deudas deportivas ni tampoco cuentas pendientes en el tema administrativo. Los sueldos de los jugadores siempre estuvieron al día y le permitieron al plantel enfocarse solo en los partidos. Se armó un presupuesto realista, consecuente con los compromisos pendientes del club. A diferencia de su compadre, su administración apostó por tener sus cuentas en azul. Cumplió y no perdió puntos en mesa.
Dentro de un campeonato accidentado entre quita de puntos y duelos ganados en mesa, Alianza solo debió jugar sus partidos en la cancha.
La estrella 23 luce ahora en el pecho blanquiazul. No cabe duda de que fue el club que más méritos hizo en la cancha.
ANÁLISIS
La obtención del título es un claro ejemplo de lo que dijo algún día el basquetbolista Michael Jordan: "El talento individual puede ganar partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos". Tras once años de fracasos el equipo aliancista por fin pudo ir, en conjunto, hacia el objetivo final: campeonar. Dentro de los roles de acción en un trabajo en equipo, está el impulsor que bien podría ser Leao Butrón, el capitán, es quien despliega energía contagiando a los demás en la realización de las tareas. En el caso del implementador, creo que no hay solo uno, sino son 11 (y hasta más) los implementadores de la idea de juego, los que ejecutan y concretan las estrategias del director técnico en la cancha, en la práctica.
Ddentro de los roles mentales está el cerebro y el especialista, que podría ser Pablo Bengoechea, el director técnico del equipo, que es quien crea estrategias, ideas, y aporta conocimientos específicos.
Las características de trabajo en equipo que encontramos a lo largo del campeonato y en relación a la noticia son los siguientes:
Tener un propósito claro: Todos los jugadores y comando técnico e incluyendo la directiva supieron exactamente cuál era el objetivo a finales de años.
Participacíon en el grupo: Si bien se consolidó un equipo, Bengoechea le dio espacio a casi todos los jugadores del plantel haciendo que cada uno de ellos al final del año se sintieran parte. Es así que Gabriel Leyes, jugador que había tenido muy pocos minutos, entró en el útlimo partido y le dio los goles del título.
Búsqueda de la excelencia: Alianza no fue un equipo que jugó visualmente muy atractivo. Pero sí fue eficáz y eficiente, así lo demuestran sus números. Por ejemplo, fue el equipo que menos perdió (9) y el equipo con más puntos en el acumulado (87). Además, se mantuvieron invictos como locales (22 triunfos y 6 empates).
Celebración de los logros: Cuando se van logrando pequeñas metas se siente que se está contribuyendo al gran objetivo final. Por ejemplo, ganar el torneo apertura y ganar los duelos directos como los clásicos.
Compromiso y responsabilidad: Nunca hubieron actos in-disciplinarios dentro del plantel. Todos se comportaron a la altura no solo de su profesión sino de la del compañero. Comprendieron que si uno empieza a fallar, todo el plantel falla. Por otro lado también hubo un compromiso y responsabilidad de la administración del club que terminó el año en 'azul', sin cuentas ni deudas pendientes, se armó un presupuesta realista.
La obtención del título es un claro ejemplo de lo que dijo algún día el basquetbolista Michael Jordan: "El talento individual puede ganar partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos". Tras once años de fracasos el equipo aliancista por fin pudo ir, en conjunto, hacia el objetivo final: campeonar. Dentro de los roles de acción en un trabajo en equipo, está el impulsor que bien podría ser Leao Butrón, el capitán, es quien despliega energía contagiando a los demás en la realización de las tareas. En el caso del implementador, creo que no hay solo uno, sino son 11 (y hasta más) los implementadores de la idea de juego, los que ejecutan y concretan las estrategias del director técnico en la cancha, en la práctica.
Ddentro de los roles mentales está el cerebro y el especialista, que podría ser Pablo Bengoechea, el director técnico del equipo, que es quien crea estrategias, ideas, y aporta conocimientos específicos.
Las características de trabajo en equipo que encontramos a lo largo del campeonato y en relación a la noticia son los siguientes:
Tener un propósito claro: Todos los jugadores y comando técnico e incluyendo la directiva supieron exactamente cuál era el objetivo a finales de años.
Participacíon en el grupo: Si bien se consolidó un equipo, Bengoechea le dio espacio a casi todos los jugadores del plantel haciendo que cada uno de ellos al final del año se sintieran parte. Es así que Gabriel Leyes, jugador que había tenido muy pocos minutos, entró en el útlimo partido y le dio los goles del título.
Búsqueda de la excelencia: Alianza no fue un equipo que jugó visualmente muy atractivo. Pero sí fue eficáz y eficiente, así lo demuestran sus números. Por ejemplo, fue el equipo que menos perdió (9) y el equipo con más puntos en el acumulado (87). Además, se mantuvieron invictos como locales (22 triunfos y 6 empates).
Celebración de los logros: Cuando se van logrando pequeñas metas se siente que se está contribuyendo al gran objetivo final. Por ejemplo, ganar el torneo apertura y ganar los duelos directos como los clásicos.
Compromiso y responsabilidad: Nunca hubieron actos in-disciplinarios dentro del plantel. Todos se comportaron a la altura no solo de su profesión sino de la del compañero. Comprendieron que si uno empieza a fallar, todo el plantel falla. Por otro lado también hubo un compromiso y responsabilidad de la administración del club que terminó el año en 'azul', sin cuentas ni deudas pendientes, se armó un presupuesta realista.

Comentarios
Publicar un comentario